Primera parte
Un día alguien le contó a Luis una historia donde todos nacemos con alas, pero al momento de conocer la maldad éstas se nos caen, seguidas de cada una de nuestras extremidades hasta volvernos animales rastreros.
Un día alguien le contó a Luis una historia donde todos nacemos con alas, pero al momento de conocer la maldad éstas se nos caen, seguidas de cada una de nuestras extremidades hasta volvernos animales rastreros.
Una relación amorosa que terminó mal fue la inspiración de esta historia, donde el autor fue privado de sus alas, pero no de las ganas por seguir adelante.
Luis pensó que había perdido sus alas de la misma forma, pero después se dio cuenta que jamás las había usado por lo que ya se encontraban entumidas, lo cual ha hecho más difícil su primero vuelo.
Hoy él sueña con elevarse para tocar el cielo, dejando atrás las constantes caídas que ha sufrido en las pruebas de vuelo que realizado.
Sigue segunda parte...

Wow!! Quiero saber más. Es bueno saber que cuenta todavía con sus alas y que puede hacer uso de ellas cuando lo desee!!!
ResponderEliminar